4.9.06

La primera vez del general Castaños

Y es que para todo hay una primera vez, hasta para ganar batallas; o de qué creíais que iba a hablar, eh? Naturalmente, estamos hablando del general general Francisco Javier Castaños y de la batalla de Bailén.

Gracias a la estupidez de Carlos IV y a la desfachatez de su hijo, España se encontraba prácticamente ocupada por los ejércitos de Napoleón, comandados por el general Dupont, “El terror del norte”.

Se dirigía el francés hacia Andalucía por Despeñaperros y Castaños decidió interponerse en su camino con un ejército constituido por campesinos, sin apenas preparación, y por retales de regimientos dispersos. Mientras formaba este contingente, un coronel británico le ofreció guarnecer Cádiz y otros puertos del sur con soldados británicos, de manera que pudiera disponer de las tropas acuarteladas en esas plazas. Castaños respondió:

“- [..] no puedo aceptar vuestra ayuda, que además no necesito, pero si pudiera, preferiría entregar Cádiz a los franceses a que sucediese con Cádiz lo que con Gibraltar[..] -” bien dicho!

Se produjo el enfrenamiento el 19 de julio de 1808, en las cercanías de la población jienense de Bailén. Las tropas españolas vencieron a las francesas, lo cual tuvo una gran repercusión en el resto de Europa, ya que al ver derrotado por primera vez al gran ejército de Napoleón, la Grande Armée, se puso en entredicho la entonces supuesta invencibilidad francesa.

Durante la rendición, el general Dupont entregó su espada diciendo:

- Os entrego esta espada, vencedora en cien batallas -

Castaños respondió

- Pues yo, ésta es la primera batalla que gano -

De ahí el título de este post. Antes de despedirnos, otra anécdota suya. Un frío día de invierno, se presentó en palacio vestido con uniforme de verano. Preguntado por el rey acerca de su vestimenta, respondió:

- Señor, acabo de cobrar la mesada de julio y por lo tanto continúo vistiendo como en aquella estación -

Original forma de protestar, no creéis?

5 comentarios:

fridwulfa dijo...

Jejejeje. Genio y figura, el general Castaños.

In memoriam dijo...

Sin duda alguna, uno de los condicionantes de la derrota francesa fue el tremendo calor que hubieron de soportar los combatientes. A los más de 40 grados del verano jienense se une el sofoco que producen los fuegos provocados por los disparos. Los soldados franceses se dispersan a la búsqueda de agua, desoyendo las órdenes de sus jefes. Por el contrario, los españoles estuvieron constantemente abastecidos por los vecinos de Bailén quienes, a riesgo de sus vidas, se acercan a la línea de combate para llevarles agua y suministros. Tal es el caso de la heroína local María Bellido, la cual, al ver desvanecerse al Mariscal Teodoro Reding, Jefe de la 1ª División española, corre en su ayuda y le ofrece un cantarillo de agua. Este es el origen del cántaro que aparece reflejado en el escudo municipal de la “muy noble y leal” villa de Bailén, a la que en documento de 1850 se le concede la consideración de ciudad y se determina que en todas las poblaciones de España con censo superior a 10.000 habitantes, una de sus tres calles más principales lleve el nombre de Bailén. Si alguno estuviese interesado en el desarrollo de la jornada de aquel 19 de julio de 1808, algo escribí en mis Efemérides. Reciba un cordial saludo.

asun dijo...

Me gustaría leer alguna publicación en la que aparezca la frase del General al terminar la Batalla de Bailén "No hay domingo de ramos sin viernes santo" o algo similar.Gracias

Anónimo dijo...

amos a ver si yo pongo leyendas de bailen xk me sale la batalla de bailen aiiiii mantas ay k tener imaginacion

Anónimo dijo...

El militar británico era Arthur Wellesley, quien posteriormente llegaría a ser duque de Wellington.